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Escudo del colegio


Querida comunidad Lausanista

El amor de Dios, que se manifiesta en sus familias sea un momento de encuentro y convivencia basada en el respeto por el otro, les acompañe siempre. Al inicio de este mes en el cual viviremos el valor de la Responsabilidad, quiero dirigirme a ustedes para compartir una reflexión que estará unida por tres figuras muy valiosas que como comunidad debemos tener en cuenta para seguir caminando hacia una sana convivencia.


Ser responsable desde la figura del estudiante:

Hoy les pido un compromiso más firme y seguro con todos aquellos compromisos que solo dependen de ustedes, como lo hemos dialogado en nuestras reflexiones semanales, son ustedes quienes dan un primer paso de cumplimiento en las normas de nuestro Manual de Convivencia y no podemos estar fallando constantemente en cada una de ellas con la excusa que dan algunos: -Estoy pequeño, -es la adolescencia, -eso es problema de mi padres o simplemente un -nadie me comprende. Así, terminamos evadiendo cosas tan sencillas que solo necesitan de un compromiso más con su formación. Es de este modo como debes revisar tu útiles para saber si están completos, en tu uniforme si está marcado debidamente, si lo cuido y no lo dejo botado para que simplemente los demás me recojan. En mi aseo personal, corte de cabello, uñas, zapatos. También en mis tareas, cuando comprendo qué hay que hacer y no lo hago o damos espacio a las disculpas porque siempre será más fácil buscar mi falta de responsabilidad en los demás. Debemos evaluar la responsabilidad como hijo, al asumir el reto de estudiar porque no son mis padres quienes deben hacer todo por mí y menos mis formadores (quienes tienen a cargo no solo uno sino 25 compañeros y demás cursos a quienes deben guiar), sino que soy yo quien debe dar los frutos de esfuerzos sinceros para que ellos y cada uno se sientan orgullos de su proceso. No es el momento de quejas y reclamos porque el deber académico solo es tuyo. Algunos se han venido acostumbrando a ser unos en casa y otros en el colegio. Hoy les invito a ser coherentes, responsables con su vida formativa porque lo que construyamos en ustedes hoy, solo será en la madurez de los años y la vida misma quienes nos darán la razón.


Ser responsable desde la figura de los padres:

Son ustedes queridos padres de familia, la primera escuela donde con una sonrisa enseñan y no con un jalón de orejas corrigen a sus hijos. Son ustedes quienes desde casa han puesto el ejemplo en la responsabilidad, cuando exigen a sus hijos con cariño que lleguen arreglados al colegio, sus zapatos embetunados, su ropa limpia, sus útiles marcados y listos para ser puntuales con nuestros horarios. La responsabilidad de ustedes es entregar a ellos la autonomía para realizar y cumplir los deberes de estudiantes, son ustedes quienes a través de su trabajo se esfuerzan y muchas veces se desvelan para cumplir con los caprichos de pequeños y grandes que seguramente se lo merecen cuando están haciendo lo que deben hacer. Son ustedes padres de familia quienes asumen muchas responsabilidades de los hijos y tengo que ser justo al decir que también se desvelan cumpliendo con tareas para sus hijos pero que ojalá lo hagan con el cariño y ese amor que un día sintieron al dar un paso y formar familia. Queridos padres, no tienen hijos CDT’S a quienes nos dejan en enero y vienen por las ganancias en noviembre, son sus hijos toda la vida, son su responsabilidad y cuántos conozco que son capaces de negarse algo para ustedes y prefieren pensar en la felicidad de sus hijos. No los dejen solos, ellos así se crean grandes necesitan de ustedes; pero tampoco los sobreprotejan pues debemos ayudarles a crecer. Rieguen esa semillita hermosa que les dio la vida, ayúdalo a caminar pero si se equivoca y cae déjalo que se levante y si le tienes que corregir, corrígelo es tu responsabilidad. Tienes un compromiso con la institución y con tu hijo, no le falles, no quedes mal confía en que el lugar donde lo llevaste para que te ayudaran a fórmalo es el mejor lugar que hayas podido encontrar y que no hay coincidencias sino diosidencias y por esto llegaste al Lausana. Queridos padres, no se cansen de ayudarnos desde casa a formar en responsabilidad a sus hijos. Si ellos ven en ustedes responsabilidad con la vida lo aprenderán para la vida.


Ser responsable desde la figura del docente:

Qué difícil tarea la que hemos asumido desde la vocación en el mundo de hoy “formar niños y adolescentes felices” un reto que cada día asumimos con alegría y que les pido no se cansen de hacer por los más pequeños a quienes se nos han entregado como responsabilidad. Es una labor la que hacemos día tras día para soñar con un mañana mejor. Cada despertar sea el compromiso sincero para dar todo lo mejor de nosotros por aquellos que están esperando lo mejor, una buena educación no solo de conceptos sino de palabras y de ejemplo para afrontar los retos de una sociedad que en una jungla de asfalto les espera para consumir en deberes y acciones que hagan de ellos mejores personas. No solo estamos formando por formar estamos como el artista de una piedra esculpiendo nuestras mejores obras. Son ustedes responsables no de una personita sino de muchas que en medio de correcciones fraternas logran entender que todo lo que hagamos se quedara en el recuerdo como aquellos que me enseñaron desde una vocal o un idioma extranjero hasta el hecho de valorar lo mucho que les brinda sus familias. No son niñeras o simplemente empleados de los estudiantes, son personas que se entregan con responsabilidad al servicio de aquellos que nos necesitan, ser formadores no es una opción más es una opción por los demás. Hagan, construyan sobre los valores que una institución ofrece para lograr la meta de cada año: ver cómo con éxito esos pequeños y adolescentes pueden llegar más lejos de lo que ellos creen. Valoren el esfuerzo de cada uno de sus estudiantes, pero les pido un favor, miren más allá hacia el fondo de los corazones de cada uno de esos que llamamos alumnos y encontrarán una historia personal que no solo marcará sus vidas sino que lograrán encontrar en ellos grandes talentos. Hablen con ellos, con sus padres y así lograremos crear comunidad, una en la cual se viven y rescatan los valores, así muchas veces los tilden de injustos y que siempre vean en ustedes más que adultos, por los cuales se sienten intimidados. Logren ver en cada uno un formador con el rostro de amigo. Sean formadores con un estilo de vida para la vida. Pongan en cada uno de ellos la fe como diría el Papa Francisco: “La fe es la más grande herencia que un hombre puede dejar”. Queridos Padres de familia generemos el compromiso a tener una constante comunicación, con los directores de curso, docentes y Coordinadores para poder resolver las dificultades con miras a la búsqueda de soluciones, construyendo un proceso formativo desde la sana Convivencia en pro de sus hijos, nuestros alumnos Lausanistas. Que el Dios de la vida bendiga sus proyectos y nos ayude a ser responsables con cada una de nuestras labores.


Luis Ernesto Ruiz Cruz - Coordinador de Convivencia